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| El judaísmo nunca pretendió ser monolítico |
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| El judaísmo nunca pretendió ser monolítico. Su enseñanza es una suma, una síntesis; todas las corrientes están allí representadas, tanto las de los maestros como las de sus discípulos. Dada una vez, la Torá es recibida mil veces de mil maneras; cada hombre contribuye a enriquecerla. |
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Elie Wiesel:
Retratos y leyendas jasídicas,Buenos Aires, De la Flor, 1988
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