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| La religión nada tiene que ver ni con el dogma ni tampoco con las normas |
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¡Oh, ustedes que están a salvo y seguros, ustedes que se refugian detrás de los baluartes de la ley para evitar sumergirse en el abismo de Dios! Ustedes que pisan tierra firme, mientras nosotros estamos suspendidos en el espacio infinito, mirando a nuestro alrededor. Ustedes, herederos y herederos de herederos, que sólo tienen que cambiar las antiguas monedas de oro por billetes nuevos, mientras nosotros, pobres mendigos, nos sentamos en las esquinas a esperar la llegada de Aquel que nos ayudará. A ustedes les digo que no cambiaríamos nuestra vertiginosa inseguridad y pobreza sin límites, por vuestra confianza y sus riquezas. Pues para ustedes Dios sólo creó una vez, mientras que para nosotros Él es de quien la gente dice que “renueva Su obra de Creación todos los días”.
La religión nada tiene que ver ni con el dogma ni tampoco con las normas. “Los dogmas y reglas no son sino el resultado, sujeto a cambio, del empeño de la mente humana para hacer comprensible mediante un orden simbólico de lo cognoscible y realizable, su presentimiento de lo absoluto”. |
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Martín Buber:
On Judaism, Ed. Nahum Glatzer, New York: Schocken Books, 1967; En: David Brusin: "Interpretación de Rosenzwaig de la Ley Judaica", Majshavot, Buenos Aires, Año XIV:1, 1975
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