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| Ser judío es poner la energía en un constante buscar y encontrar |
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| Los judíos han sido siempre una minoría. Pero una minoría está obligada a pensar: Tal es la bendición de su destino. Debe persistir siempre en una lucha mental por esa conciencia de la verdad que el éxito y el poder consoladoramente aseguran a los poderosos y a las multitudes que los apoyan. La convicción de los muchos se basa en el peso de la posesión; la convicción de los pocos se expresa a través de la energía de un constante buscar y encontrar. Esta actividad interior se torna fundamental para el judaísmo; la serenidad de un mundo aceptado y completo estaba más allá de su alcance. No le era posible creer en sí mismo como algo dado, sino que seguía siendo el requisito siempre renovado del que dependía su existencia misma. Y cuanto más limitada era su vida exterior, más intensamente resultaba necesario buscar y ganar esta convicción interior del deber de su vida. |
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Leo Baeck:
La esencia del judaísmo, Buenos Aires, Paidós, 1964
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