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| El judaísmo se opone al fatalismo en la esfera social tanto como en las otras |
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| Desde que contradice la idea de una comunidad humana, la pobreza es el gran reproche social. No debe resignarse a la desgracia como si fuera un hecho ordenado que el hombre, como el Buda de la leyenda, tiene que aceptar la pobreza, la enfermedad y la muerte como su suerte inevitable. Cada padecimiento de nuestro prójimo debe convertirse en nuestra propia preocupación, una prueba de nuestra libertad ética, pues el judaísmo se opone al fatalismo en la esfera social tanto como en las otras. |
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Leo Baeck:
La esencia del judaísmo, Buenos Aires, Paidós, 1964
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