 |
 |
| Todo el contenido del judaísmo radica en su historia inacabada e inacabable |
 |
 |
No hubo ningún profeta singular que comenzara la estructura de la religión judía y ninguno que la completara; resulta significativo el hecho que Israel no pretenda reivindicar "el profeta" sino a "los profetas". En ello difiere de casi todas las otras religiones que están basadas en el único Buda Gautama, el único Zoroastro, el único Mahoma.
En Israel al maestro le sigue una cadena de maestros, al más destacado, una línea de iguales. Ninguno ofrece la revelación total y ninguno abarca la totalidad de la religión, cuya riqueza no queda agotada por ninguno de ellos o ningún grupo de ellos... Todo el contenido del judaísmo radica verdaderamente en su historia inacabada e inacabable. |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
Leo Baeck:
La esencia del judaísmo, Buenos Aires, Paidós, 1964
|
|
|